Es de bien nacida…

…ser agradecida.

He tomado prestado este dicho popular para enmarcar esta nueva entrada en el blog porque creo que resume de una forma sencilla y directa toda mi gratitud por la presentación de este sábado pasado en “La Nostra Illa” del barcelonés barrio de Gracia.

Desde el mismo momento que cruzo por su puerta, con esa mezcla de nervios y emoción que siento cada vez que hago una presentación, me siento reconfortada al encontrar un ambiente tranquilo y acogedor. Con sus paredes mostrando las diferentes obras de arte de algunas de sus socias, que transmiten sus deseos artísticos con orgullo y pasión. Algunas ya están en la pequeña barra tomando algo y me saludan afectuosamente. Me siento un poco cohibida pero a medida que voy colocando mis libros sobre una de las mesas consigo relajarme. La charla amena y entretenida de alguna de sus socias me convence de todo, este lugar es especial. Nos sentamos y comienzo a hablar, ellas me preguntan, interactuamos con naturalidad y el rato se pasa rápido. Incluso hacen alguna foto para inmortalizar el momento con el inevitable sonrojo por mi parte (lo siento por la expresión forzada pero es que no puedo controlarlo). Algunas de ellas parecen sinceramente interesadas en mi novela y compran ejemplares. Me dicen que se lo leerán y que me darán su opinión, sea cual sea, yo me comprometo a volver para comentar mi libro si a ellas les parece bien. Porque realmente me quedé con ganas de volver y seguir charlando, de mi libro, sí, pero también de tantas otras cosas. Muchas gracias Virginia, Adriana, Montse, Els (esta vez sí lo he escrito en holandés correcto…), Cecilia y las demás (perdonad chicas que no recuerdo todos los nombres) por hacer que me sintiera parte de vuestra isla por una noche.

Un saludo.

Gema

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Nos vemos este sábado?

Sí, lo sé. Ha sido una semana rara a más no poder. Que si hacemos puente, que si no lo hacemos, que nos vamos toda la semana, que yo no tengo días, que en mi empresa se abre cada día…Y ante tal desbarajuste, nuestros cuerpos se rebelan, que si tómate esa cerveza que te está esperando en la nevera, que si acaba con esa caja de bombones que tienes escondida en el cajón (como si el hecho de no verla provocara que nos olvidemos de su existencia, ¡No te lo crees ni tú!). Así que para dejar atrás todos esos vaivenes os propongo un plan alternativo para mañana. ¿Que tal si os dais una vuelta por “La Nostra Illa” a partir de las 20:30 horas, (C/Reig i Bonet número 3 de Barcelona), para asistir a la inauguración de su exposición de arte colectivo, tomaros un tentempié y de paso venir a conocer a mi querida novela Fotografías imborrables y a su autora (servidora que suscribe estas líneas)? ¿A qué suena bien? Pues venga os animo a que vengáis y disfrutemos de un rato agradable y distendido (aunque no sé si lograremos librarnos de los excesos…)

Un saludo.

Gema.

ESO QUIERO 

 Hoy se hablará de cifras, de números, de porcentajes, de ubicaciones, de poblaciones con un mayor o menor riesgo de sufrir violencia. Datos que aportan información pero que a veces desdibujan las emociones de lo cotidiano, esconden la perspectiva de nuestra propia realidad, la única que cada una de nosotras puede cambiar.

Yo prefiero hablar de cosas concretas, estúpidas si queréis, insignificantes comparadas con lo que algunas mujeres deben soportar, pero hablo en primera persona porque es mi realidad. Que algo tan nimio como comentar en tu lugar de trabajo que aún vivimos en una sociedad machista y que algun compañero se ofenda porque crea que lo has llamado machista a él en particular y utilice el término “feminista” para ofenderte (para mí es un orgullo así que gracias), que otro te dedique una sonrisa paternalista como diciendo “es que no sabes nada de la vida” y que otro refunfuñe diciendo que ya está bien de tanto quejarse, que qué más queremos. Y como final apoteósico al supuesto apocalípsis feminista que mis palabras han provocado, que alguna compañera intente excusarte intercediendo por tí para calmar los ánimos de los compañeros anteriormente ofendidos y dar fe de que mi intención era puramente informativa y que ella no está nada deacuerdo con esa opinión.

Pues exactamente es eso lo quiero, que esos comportamientos desaparezcan, que esa violencia no verbal mal llamada de baja intensidad desaparezca, que todo el mundo se concience de que el machismo, del tipo que sea, es el inicio de toda la violencia contra las mujeres, y que es un problema de todo el mundo que debe ser combatido sin ningún tipo de concesión. Eso quiero. Quiero cambiar mi realidad para poder ayudar a cambiar el resto de realidades que viven otras mujeres.

Un saludo (feminista por supuesto)

Gema

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un pequeño recordatorio…

Queridas mías,Hace ya algunos meses que mi primera novela, Fotografías imborrables, salió a la luz y estoy muy contenta del camino que ha recorrido para llegar hasta aquí, porque ha sido una tarea ardua pero a la vez satisfactoria y emocionante. Un trayecto que ha ido alternando obstáculos y pequeñas victorias. Y todo lo bueno lo habéis aportado todas las personas que habéis creído que este libro merecía la pena. Sin vosotras yo no podría ser, así que un inmenso y sincero GRACIAS. Y por si te acabas de incorporar, aquí dejo un pequeño recordatorio de donde podéis encontrar la historia protagonizada por mis adoradas Laura y Patricia, de momento solo en formato papel:

-Librería Cómplices de Barcelona (www.libreriacomplices.com)

-Librería Berkana de Madrid (www.libreriaberkana.com)

-A través de mi página (www.demiplumayletra.com)

Un saludo

Gema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Vamos pa Madrid!

Hola a todas,

Aprovecho el pequeño respiro que me proporciona el fin de semana para comunicaros una noticia que me hace especial ilusión. Algunos ejemplares de mi primera novela,Fotografías imborrables, han partido hacia Madrid, concretamente a la librería Berkana, donde esperan ser leídos por quien quiera adentrarse en las vidas de sus dos protagonistas Laura y Patricia.

Un abrazo.

Abro paréntesis 

Este paréntesis es para hablar de un tema que no tiene, por desgracia, nada que ver con libros, pero he sentido la necesidad de alzar la voz, porque el trasfondo de lo que ayer ocurrió en USA nos afecta más de lo que creemos.Me he dado 24 horas de reflexión, para ver si se me pasaba la pena, el cabreo, la tristeza, la incredulidad por el resultado electoral de la primera potencia del mundo occidental. Que mal sabor de boca despertar para ir al trabajo y descubrir que el discurso del odio, de la violencia, del racismo, de la homofobia, de la ignorancia, del machismo con mayúculas ha vencido. Y no me vale eso que comentan los analistas de que es un voto contra el sistema, y yo me pregunto ¿No hay otra forma de cambiar el sistema que no sea ese?

No seré yo quién defienda a su contricante, porque habrá dejado sus cadáveres políticos por el camino como todos, pero ha quedado más que demostrado que la sociedad supuestamente igualitaria en la que vivimos sigue teniendo un resquemor interno y recalcitrante a que una mujer sea la cabeza visible, tome las riendas y decida. No pequemos de ingenuidad, cualquier candidato demócrata varón hubiera ganada al futuro presidente electo sin problemas. Pero siendo mujer…lo tienes crudo chica…que si eres demasiado mayor, que sino eres suficientemente simpàtica, que eres demasiado altiva, que si eres una manipuladora, que si eres demasiado ambiciosa…calificativos que crecen a nivel exponencial cuando eres mujer, ante los cuales debes justificarte constantemente, mientras que tu homólogo varón no debe hacerlo.

Este resultado me reafirma en mi convencimiento que para nada todo está conseguido, que hay que seguir, que debemos clavar los pies en el suelo para impedir que los empujones de la intolerancia nos desplacen hacia los lugares apartados que antes nos veíamos resignadas a ocupar. Porque yo sí creo que otro tipo de sociedad es posible.

Cierro paréntesis.

MUCHÍSIMAS GRACIAS


Estas dos palabras se quedan muy cortas para describir mi gratitud y felicidad en el día de ayer, día en que presentaba por primera vez mi novela Fotografías imborrables. Felicidad por la energía positiva del lugar (muchas gracias a La Sue Bcn). Felicidad por ver las ganas de toda la gente que me arropó y que me hizo sentir la escritora más afortunada del mundo. Felicidad por poder explicar el proceso que me ha traído hasta aquí. Y felicidad por poder presentar a las protagonistas de mi libro, las verdaderas responsables de que ayer domingo, 6 de Noviembre de 2016, yo accediese a sentarme delante de un grupo de personas a las cuales les importaba lo que yo había escrito.

Así que aquí os dejo las palabras que les dediqué a mis dos primeras hijas putativas, Laura y Patricia.

A mi queridísima Laura

Llegaste y yo no estaba preparada, apareciste de repente, situándote entre mi propio anhelo y una ajena casualidad, como si aquel lugar siempre hubiese estado reservado para tí. ¡Menuda sorpresa! Allí estabas, delante de mí, incontrolable, drástica, orgullosa. Aunque en tu defensa diré que durante todo este tiempo también has sido paciente y considerada, soportando estoicamente mis dudas y manías. Me mirabas y me mirabas pero yo no era capaz de descifrar que era aquello que demandaban tus ojos, no me daba cuenta que deseabas lo mismo que yo, simplemente recorrer juntas el mismo camino. Y a pesar de que hacía tiempo que reclamaba tu presencia, ahí estaba yo, plantada delante de tí, dando vueltas en círculo para llegar a ninguna parte. Hasta que aferraste mis manos entre las tuyas, con decisión, con fuerza, con valentía y me lanzaste sin piedad contra el vacío blanco, contra el pudor al descubierto, contra el miedo al error, contra el sinsabor de lo que pudo haber sido. Tomaste la decisión por las dos y te lo agradezco. Siempre te lo agradeceré. Permaneciste a mi lado mientras todo se desdibujaba, alentaste mi mano titubeante sobre el teclado para disipar mis dudas, clarificaste las ideas abotargadas de mi mente hasta conseguir que mis dedos le dieran la forma deseada. En definitiva, guiaste mis pasos hasta este puerto que hoy comparto con quien desee conocerlo.

Sé que vendrán muchas más, de hecho algunas ya estan aquí, pero tú tendrás siempre el honor de ser la primera, el inicio genuino de un mundo, el tuyo, dentro de otro mundo, el mío, o mejor dicho, el nuestro. Y por eso permíteme que te conceda, como un pequeño y secreto homenaje que hoy quedará desvelado, el apellido que me habría gustado tener si hubiera nacido en el país que te otorgué en tu mundo, nuestro mundo.

Así que no te enfades si hoy te cedo casi todo el protagonismo, sé que estás arrugando la nariz con cierto desagrado pero también sé, que como aquella primera vez, no me fallarás y permanecerás junto a mí.

A mi queridísima Patricia

¡Qué tonta he sido! Tanto tiempo esperando y resulta que siempre habías estado ahí, pero sé que sabrás perdonarme. Tu paciencia y tu cariño son solo algunas de tus muchas virtudes.

Tú siempre tan discreta, tan comedida, esperando por mí medio escondida entre aquellas dos inmensas columnas que yo atravesaba cada mañana temprano, caminando despistada, pensando en mis cosas. Hasta aquel día en que al fin mis ojos se toparon con los tuyos, unos ojos llenos de cielo y de bondad. Y en ese preciso instante lo supe, estabas hecha para mí, o mejor dicho, yo era toda tuya porque iba a ser incapaz de negarte nada. ¿Cómo hacerlo? A una mujer de tan bellos rasgos y tan delicados gestos. Imposible. Mi mundo entero siempre estará a tus pies, sin importar que tu lo rechaces dulcemente, con una sonrisa en los labios, una y otra vez.

Rememoro con ternura esa forma tan tuya que tienes de atrapar mis movimientos en tu mirada, consiguiendo que mi alma se convierta en un remanso de paz, iluminando cada oscuro rincón.

Supongo que ya estaba escrito, que no podía ser de otra forma, que no existía lugar para que las dudas nos embargasen a ninguna de las dos. Estabas predestinada a ser el equilibro, el murmullo tranquilizador que susurra el afecto en el momento preciso, el contrapeso perfecto a los vaivenes que, en algunas ocasiones, me dominan con abrumadora facilidad. Por eso siempre te busco, me quedo quieta hasta que tus ojos asoman porque entonces tengo la certeza de que todas mis palabras reposarán en tí y mi felicidad será completa.