De mi pluma y letra

Bienvenida, (doy por hecho que las personas afines al género masculino que visiten este blog no les importará que me tome esta pequeña licencia de ahora en adelante), cierro paréntesis. A lo que iba, hola a todas, si alguna de vosotras ha llegado hasta aquí será porque se ha enterado de la publicación de mi primera novela o porque ya la tiene en su poder y quiere saber un poco más. En cualquier caso, muchas gracias.

Antes que nada me gustaría explicar el porqué del nombre elegido para este blog, “de mi pluma y letra”, tomé prestada esta expresión y la modifiqué subjetivamente en mi beneficio porque creo que resume perfectamente mi camino hasta hoy, porque sin mi pluma yo no estaría aquí. Y con esto no quiero reabrir el enésimo debate sobre qué es pluma o qué no lo es. Intentemos alejarnos de los prejuicios, porque el hecho que yo deteste montar muebles de Ikea y/o cualquier otra actividad de bricolaje casero ¿me otorga más o menos nivel de pluma? Por contra, cumplo con el estereotipo al gustarme los deportes y la cerveza, así que, ¿una cosa equilibra a la otra? Yo creo que no, que debemos dar un paso adelante y tomarnos la pluma como lo que es, algo que nos define y que nos convierte en lo que somos, así que bajo mi humilde opinión cada ser humano debería tener su propia pluma. Mi pluma es solo mía y de nadie más.

Y por otra parte, ¿qué sería de mí sin letra? Ya os lo digo yo, nada. Nada, absolutamente nada sino hubiera sentido ese chasquido en mi interior, ese calambrazo mental que me impulsó a seguir persiguiendo a todas esas letras que se escondían tras cada nueva portada. Porque primero como lectora y después como escritora, todo ese conjunto de consonantes y vocales capaces de formar agrupaciones infinitas han sido parte imprescindible para llegar a este momento.

Así que agradeciendo tu interés, espero que este pueda convertirse en un espacio donde podamos compartir opiniones, experiencias y buenos ratos.

Amor para todo el mundo y hasta pronto.

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